Las zapatillas delataron al ladrón de un vehículo Noah

CULPINASEGURIDAD

De los Cintis

10/6/20262 min read

La madrugada todavía envolvía al municipio de Culpina cuando un hombre decidió llevarse un Toyota Noah (legal), utilizado como trufi, que estaba estacionado frente a la casa de su propietario, en la avenida Pilaya. Eran aproximadamente las 2:30 de este lunes y, en cuestión de minutos, el vehículo desapareció.

El propietario se percató del robo poco después y acudió a la Policía. La búsqueda comenzó de inmediato y las primeras pesquisas permitieron establecer que el motorizado había tomado rumbo hacia Incahuasi.

Pero el plan de escape terminó antes de lo previsto. Cerca de las 4:00, el Noah sufrió un accidente cuando ingresaba al pueblo de Incahuasi, por la parte norte, una ruta distinta a la habitual, que es por el sector sur. Todo apunta a que el conductor intentaba despistar a la Policía. Sin embargo, en una recta perdió el control y el vehículo terminó volcado.

El propietario había advertido que el motorizado tenía una particularidad en el volante: a velocidades superiores a los 40 kilómetros por hora se volvía demasiado sensible y requería mayor cuidado. Esa condición pudo haber jugado en contra del conductor que huía a toda velocidad.

Cuando los policías llegaron al lugar del accidente, no encontraron al conductor. El hombre había abandonado el vehículo y escapado a pie. Pero dejó una pista: junto al volante había un rastro de sangre, señal de que probablemente había resultado herido durante el vuelco.

Con las primeras luces del día, la búsqueda tomó otro rumbo. En el trayecto entre Incahuasi y Culpina, los policías localizaron a un hombre que caminaba solo. Tenía un rasmillón a la altura de la frente, una lesión compatible con el accidente ocurrido horas antes.

Fue arrestado como sospechoso. Sin embargo, faltaba una pieza para cerrar el rompecabezas.

Cuando el propietario del Noah llegó para reconocer al detenido, se fijó en sus pies. El hombre llevaba unas zapatillas que, para sorpresa del dueño, eran las mismas que él había dejado dentro de su vehículo.

Ese pequeño detalle terminó por delatarlo. Frente a esa evidencia, el hombre finalmente reconoció su participación en el robo.

El accidente ocurrió en la zona norte de Incahuasi.